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LA PEOR CARA DEL CAPITALISMO OCCIDENTAL
 
Ante la ola de terrorismo islámico, Estados Unidos y Gran Bretaña persisten en plantear el problema en términos estrictamente militares, ignorando sus propios actos de terrorismo y la responsabilidad histórica del capitalismo occidental en el mundo Árabe, persa y en los pa’ses subdesarrollados. El apoyo a dictadores y terroristas y la industria del miedo.
 
Por Carlos Gabetta, Howard Zinn, Alain Astaud, Alain Astaud, Denis Duclos, Eduardo Galeano y Ignacio Ramonet.
Número 74, Agosto 2005


 
 
 
 
 
La peor cara del terrorismo occidental
 
Ante la ola de terrorismo islámico, Estados Unidos y Gran Bretaña persisten en plantear el problema en términos estrictamente militares, ignorando sus propios actos de terrorismo y la responsabilidad histórica del capitalismo occidental en el mundo Árabe, persa y en los países subdesarrollados. El apoyo a dictadores y terroristas y la industria del miedo.
Este DOSSIER incluye las siguientes notas
-Terrorismo capitalista occidental por Carlos Gabetta
-¿Qué hacemos en Irak? por Howard Zinn
El Riggs Bank blanquea dictadores por Alain Astaud
Mi querido general Pinochet... porAlain Astaud
El negocio del miedo permanente por Denis Duclos
Los diablos del Diablo por Eduardo Galeano
Londres-Bagdad por Ignacio Ramonet
 

 



 
 
 
 
Editorial
Terrorismo capitalista occidental
 
"Estos atentados probablemente no hubieran ocurrido si Occidente hubiese dejado a los países Árabes en libertad de tomar sus propias decisiones al cabo de la Primera Guerra Mundial. Pienso que Occidente ha intervenido durante ochenta años en países mayoritariamente Árabes a causa de nuestras necesidades de petróleo (...) hemos sostenido a gobiernos muy poco recomendables y hemos derrocado a otros que no considerábamos simpáticos (...) Si al final de la Primera Guerra Mundial hubiésemos hecho aquello que habíamos prometido a los Árabes, es decir, dejarlos en libertad de tener sus propios gobiernos y nos hubiésemos quedado al margen de sus asuntos, simplemente comprando su petróleo (...) pienso que esto no hubiese ocurrido. Declaraciones de Ken Livingstone, alcalde laborista de Londres, luego de los atentados terroristas del 7 de julio pasado (1). El extremismo militante no sólo se da en el islam, sino también en la extrema derecha de los movimientos cristianos y del sionismo. El señor Bush reitera que el estilo de vida estadounidense es el único que merece la pena vivir. Esto es, para mí, una declaración fundamentalista y la idea de que esa forma de vida es exportable me resulta obscena. (...) No nos dejan sugerir que una forma de extremismo produce otra, pero ciertamente sí podemos decir que una forma de simplificación produce otra. Declaraciones de John Le Carré, escritor y ex agente de los servicios de inteligencia británicos (2). Aclarado y aceptado que en el Irak del sátrapa Saddam Hussein no había armas de destrucción masiva y que el régimen no tenía relación con Al-Qaeda, el argumento que utilizó el primer ministro inglés Anthony Blair para negar que los atentados terroristas en Londres tuviesen algo que ver con la invasión a Irak fue que los del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York fueron anteriores a esa invasión y a la de Afganistán y que, por lo tanto, éstas fueron consecuencia del terrorismo islámico y no al revés. (...)"
 

 
Carlos Gabetta
Director de Le Monde diplomtique, edición Cono Sur.

 
 
 
 
Veintisiete meses de ocupación estadounidense
¿Qué hacemos en Irak?
 
El pasado 28 de junio el presidente George W. Bush, en un discurso en la base militar de Fort Bragg, Carolina del Norte, reafirmó la misión de Estados Unidos en Irak, admitiendo que muchos de sus ciudadanos se preguntan si ese sacrificio vale la pena. Sin embargo, el discurso del Presidente no pudo disimular la creciente desaprobación al involucramiento en esa guerra, ni la desmoralización de sus tropas.
 

 
Howard Zinn
Historiador estadounidense. Profesor emérito de la Universidad de Boston (Estados Unidos). Autor, entre otras obras, de La otra historia de los Estados Unidos (desde 1492 hasta hoy), Siglo XXI, México, 1999. Traducción: Gustavo Recalde

 
 
 
 
Acciones ilegales de bancos estadounidenses
El Riggs Bank blanquea dictadores
 
Mientras detentó el poder en Chile, de 1973 a 1990, el dictador Augusto Pinochet ,al igual que otros, amasó una buena fortuna para su vejez. Pero finalmente, investigadores estadounidenses, chilenos y españoles lograron desenredar la madeja, que arroja resultados sorprendentes y pone al descubierto el descaro y la inescrupulosidad del sistema financiero, o al menos de algunos de sus componentes.
 

 
Alain Astaud
Periodista. Traducción: Carlos Alberto Zitoe

 
 
 
 
Acciones ilegales de bancos estadounidenses
Mi querido general Pinochet
 
Gemelos de camisa, una caja de lapislázuli, videojuegos. Estos son algunos de los regalos que se intercambiaron el ex dictador y los más altos dirigentes del Banco Riggs en el curso de las diversas recepciones y reuniones celebradas en el club militar de Santiago. Si al principio el banco estadounidense buscaba entablar relaciones de negocios con las fuerzas armadas chilenas, con el correr del tiempo los contactos personales entre Augusto Pinochet y Joe L. Allbritton, director general de la Riggs, su esposa Bárbara, así como Timothy C. Coughlin, presidente del banco, se transformaron en una estrecha amistad, tal como lo atestiguan las cartas que obran en poder de la Comisión senatorial de Estados Unidos.
 

 
Alain Astaud
Periodista. Traducción: Carlos Alberto Zitoe

 
 
 
 
Terroristas o ciudadanos, todos bajo control
El negocio del miedo permanente
 
En el frente interno, la guerra contra el terrorismo lleva a una acumulación sin límites de datos sobre las personas, sus ocupaciones, sus amistades, sus compras, sus lecturas. El fracaso de cada tecnología justifica el despliegue de un arsenal cada vez más complejo e igualmente ineficaz respecto de los objetivos declarados. Pero la expansión del mercado del miedo tiene otros resortes, más clandestinos.
 

 
Denis Duclos
Sociólogo, director de investigación en el Centre Nationale de la Récherche Sciéntifique (CNRS); autor, entre otras obras, de Le Complexe du loup-garou. La Fascination de la violence dans la culture américaine, La Dácouverte, París, reedición 2005. Traducción: Teresa Garufi

 
 
 
 
Eternos chivos expiatorios de Occidente
Los diablos del Diablo
 
Ésta es una modesta contribución a la guerra del Bien contra el Mal. El autor aporta algunos identikits que nos ayudan a identificar los diversos rostros del Príncipe de las Tinieblas. En esta muestra sólo figuran los demonios de más larga duración, que desde hace siglos o milenios siguen activos en el mundo.
 

 
Eduardo Galeano
Escritor uruguayo, autor de Las venas abiertas de América Latina, México, Siglo XXI, 2001.

 
 
 
 
Editorial (Francia)
Londres-Bagdad
 
Dos días después de los atentados terroristas en Londres del 7 de julio, el Ministerio de Defensa británico filtró un documento según el cual Gran Bretaña reduciría sus tropas en Irak de 8.500 a 3.000 efectivos. Sin embargo el primer ministro británico Anthony Blair sigue defendiendo su política exterior, negando cualquier vinculación entre su involucramiento en la guerra de Irak y los ataques que mataron a 52 personas en el corazón de Londres, y por consiguiente cualquier modificación en su alianza con la administración Bush. El precio de los abusos cometidos.
 

 
Ignacio Ramonet
Director de Le Monde diplomatique, Francia. Traducción: Marta Vassallo

 
 



 
Editorial Capital Intelectual    Grupo Insud - Información & Cultura
 

 
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