Suscríbase a nuestras ediciones. Un plan para cada tipo de lector!
Su Nombre *
Su Email *
Destinatario: Nombre *
Destinatario: Email *
Mensaje
Por favor escriba las letras y números que aparecen en la imagen.
Captcha Code
 
 

Edición Nro 170 - Agosto de 2013

SUPLEMENTO UNIPE # 16

¿Qué rol tienen los docentes?

Por Diego Rosemberg*

En medio del conflicto educativo que desde hace semanas sacude a varias provincias del país, compartimos la visión de los docentes de Roberto Baradel, titular de Suteba, quienes son entendidos como sujetos políticos de transformación social.

Debemos asumirnos como trabajadores con conciencia de clase, porque somos sujetos políticos de transformación social”, subraya Roberto Baradel, secretario general del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA).

Baradel recuerda que aquella identidad nació de un debate abierto en 1973. Hasta entonces, señala, la docencia era vista como una vocación semejante a las profesiones liberales. “Definirnos como trabajadores no va en detrimento de la profesionalización, la formación y actualización de nuestro trabajo –advierte–. Pero pertenecemos a una clase que puja por la distribución de la riqueza; no acordamos con la concepción del docente como transmisor pasivo de la hegemonía cultural imperante. La escuela debe formar ciudadanos críticos, sujetos de derecho. Por eso no pueden ser contradictorios el derecho de los trabajadores con el derecho de aprender de los chicos.”

En ese sentido, el gremialista aclara que no hay colisión de derechos cuando los maestros adhieren a una huelga. “Para que se respete el derecho a la educación se tienen que respetar las conquistas docentes, es inherente uno del otro. Y también es parte de la formación de los alumnos dar el ejemplo en la defensa de los derechos.”

El dirigente señala que cuando las familias argumentan que eligen escuelas privadas para evitar las huelgas docentes es “porque miran las consecuencias pero no las causas de los problemas: las decisiones políticas que no priorizan la educación”. Baradel propone comparar las escuelas a las que migraron aquellos que antes iban a las públicas: “Tienen jornadas completas, talleres extracurriculares y no se suspenden las clases por cortes de agua o de luz. Las huelgas no son el problema: el 60% de los docentes privados adhirió a los últimos paros, a pesar de las prácticas antisindicales de muchas empresas. Buscamos un mejor salario, pero también protestamos por los cortes del transporte escolar, por la falta de infraestructura, por los comedores escolares. ¿Por qué los funcionarios envían a sus hijos a escuelas privadas? ¿No se tomarán en serio la transformación en la educación pública?”.

Otro cuestionamiento que se les hace a los docentes es el alto ausentismo, sobre todo en el nivel medio. Tres factores, enumera el dirigente de SUTEBA, lo explican: las malas condiciones laborales –exceso de alumnos, múltiples cargos en distintas escuelas–, ausencia de conducción institucional adecuada y falta de compromiso de algunos colegas.

Para revertir esta situación, SUTEBA organizó el año pasado 25 jornadas de formación político-pedagógicas de tres días donde 20.000 maestros y profesores debatieron sobre la inclusión escolar, la educación de calidad y la conciencia política del docente. “Había algunos compañeros –reseña Baradel– que decían: ‘Para qué incluir a chicos que no les interesa estudiar’. A fuerza de dar debate y acciones colectivas se transforman las conciencias. Un ejemplo son las paritarias; algunos no las querían porque se referenciaban en el estatuto, una ley que modifica sólo el Poder Legislativo. Mientras que la paritaria es una negociación en condición de iguales de trabajadores y patrones.”

Para disminuir el ausentismo, Baradel sostiene que el Estado debe elaborar programas de prevención de la salud –por ejemplo talleres de uso adecuado de la voz para evitar disfonías, una de las mayores causales de licencia– y un mejor control, con envíos de médicos a domicilio. “Las provincias privilegian un sistema de prestatarias privadas que no atienden a los docentes como deben y no controlan el ausentismo. Nosotros propusimos un sistema de reconocimiento médico estatal. No convalidamos truchadas ni incompatibilidades, pero también exigimos mejoras en la situación laboral.”

En condiciones de trabajo ideales, según Baradel, los docentes trabajarían en un solo cargo de dedicación exclusiva que incluiría horas de clase –en aulas con menos de 25 estudiantes– y horas institucionales. Además, recibirían formación en servicio y cobrarían un salario que les permitiría vivir dignamente.
Las licencias más recurrentes que toman los docentes, explica el gremialista, corresponden a enfermedades psicológicas y psiquiátricas, problemas pulmonares, várices y lumbalgias. Además, aclara, el 70% de los trabajadores de la educación son mujeres, muchas de ellas en edad fértil.

Una de las propuestas que funcionarios y legisladores de distintos partidos aportan para bajar el ausentismo es la reforma del estatuto docente. Baradel dice que no hay que avanzar sobre los derechos laborales, pero admite que existen cuestiones a modificar: “Por ejemplo los concursos de ascenso, hay que poner el acento en la experiencia para asumir la conducción de un establecimiento educativo. Puede haber un examen teórico brillante, pero en la práctica puede no haber elementos para conducir”.

* Periodista, editor de la revista Tema (uno) de la UNIPE, docente de la Universidad de Buenos Aires.




 
 
 

SUMARIO
Dossier - El temblor brasileño
DOSSIER_TITLE: El temblor brasileño
« AnteriorSiguiente » 1 2 3 4 5 6 ... 26
¿Ha olvidado su contraseña?

BUSCADOR

Brasil
Por Marcelo Falak
El fin de las “las guerras del 11 de septiembre”
Por Ignacio Ramonet
De Marruecos a Bahrein
Por Ignacio Ramonet
Doble moral de la intervención internacional
Por Ignacio Ramonet
Pacto por el euro, impacto en los salarios
Por Frédéric Lordon
Un laboratorio liberal arrasado por la crisis
Por Silla Sigurgeirsdóttir y Robert Wade

Suscríbase a
nuestro Newsletter