Henry Miller, el iconoclasta
Por Agathe Mélinand*
Nacido en la pobreza en Brooklyn, Henry Miller no alcanzó la fama hasta sus cuarenta años. Amado y odiado por los mismos motivos, su obscenidad, su no compromiso político, su misoginia, tuvo un trabajo de oficina que le confirmó que prefería morir por excesos antes que de aburrimiento. ¿Es por puritanismo que hoy casi nadie lo lee?

POST TYPE: post
De Brooklyn a Big Sur, de Montparnasse a Corfú, Henry Miller, un aventurero de sí mismo, construyó una obra explosiva, odiada y adorada. Se le amó y se le reprochó todo: su falta de compromiso, su obscenidad, su holgazanería. Se lo ha tildado de falócrata, misógino, reaccionario, racista, antisemita –a...
Si querés seguir leyendo
O
Si ya sos suscriptor,
entrá aquí
Más notas de la edición Edición SEPTIEMBRE 2026
Destacadas del archivo






